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El uso de hialuronidasa para corregir complicaciones del ácido hialurónico

(Actualización) El ácido hialurónico es una de las sustancias estético-médicas más empleadas en los últimos tiempos por parte de los tratamientos no quirúrgicos para la mejora de determinadas problemáticas, sean de salud o estéticas.

Normalmente se incluyen en tratamiento que implican el relleno de alguna dolencia causada por el desgaste de los años como puede ser en piel y articulaciones, por ejemplo.

El rejuvenecimiento facial es una de las muestras más claras en el sector salud para el uso en tratamientos y diagnósticos en multitud de casos. A estos cabe añadirle que diversas preparaciones diseñadas para cualquier parte del rostro (o del cuerpo) y difieren en su densidad y su reticulación.

Para entendernos, las preparaciones son de unas determinadas características como bien puede ser las preparaciones más densas se usan para localizaciones profundas como el aumento de pómulos, mientras que las menos densas se emplearían para corrección de arrugas superficiales.

El ácido hialurónico: Causa y efectos 

El ácido hialurónico es una sustancia altamente hidrofílica y viscosa que aporta todos los componentes que las problemáticas estéticas y saludables requieren.

Con esta afirmación se refiere a que, tiene una gran capacidad de captar agua.  Pero no todo es tan beneficioso, hay que cuidar Hialuronidasael tratamiento y el tipo de ácido que se emplea puesto que ciertos ácidos en localizaciones demasiado superficiales pueden aparecer edemas no deseados y muy antiestéticos.

El éxito y garantía de los resultados de cada tratamiento depende de la correcta selección  y aplicación del producto para cada zona y paciente, puesto que variará según las características de cada caso.

A continuación  os mostramos un ejemplo de los tipos de tratamiento que se pueden encontrar en el sector sobre el ácido hialurónico.

El tratamiento de la zona periocular con ácido hialurónico se ha popularizado en los últimos tiempos, ya que se pueden conseguir muy buenos resultados en el tratamiento de surcos de ojeras y bolsas incipientes que no son candidatas a cirugía.

INCONVENIENTE: La aplicación de ácido hialurónico en esta zona es compleja y muy dependiente de la técnica de inyección. El producto debe aplicarse  con cuidado y con una precisión profunda, siendo la parte inferior del músculo orbicular (y no subcutáneo) como el lugar perfecto para realizar dicha intervención.

No obstante, existe la posibilidad de que surjan complicaciones derivadas de tratamientos mal realizados sobre esta zona. Estos casos acostumbran a ser  en que los pacientes acusan una anomalía en la zona tratada y se presenta edema, o también conocido como reteneción de agua tras la aplicación del producto.

Puede presentarse poco después de la inyección o meses después de la misma. El aspecto es el de tener bolsas, pero a la exploración meticulosa uno se da cuenta de que no se trata de las típicas bolsas grasas sino que estamos ante una retención de fluido bajo la piel.

La Hialuronidasa 

Afortunadamente existe una solución para estos casos: La Hialuronidasa. Ésta consta en la degradación del hialuronato, también conocido como la parte aquosa (hidófila) del tratamiento, y que elimina el líquido retenido en la zona tratada y que en 24-48 horas se dispone de su efecto.

La hialuronidasa es la única solución para este tipo de casos, ya que el ácido hialurónico retenido en estas zonas puede tener una larguísima duración e incluso una complicada y difícil eliminación si no se aplica este tipo de alternativa.

El ácido hialurónico es una sustancia segura, que difícilmente puede tener complicaciones, pero que puede degradarse de forma rápida y sencilla si aparecen efectos no deseados.

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