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Debido a la compleja y rica anatomía de la región periocular, existen una gran variedad de tumores que pueden presentarse en este área. Afortunadamente, la gran mayoría son benignos y pueden tratarse de forma sencilla y sin dejar cicatriz visible. Sin embargo, existen también una variedad de tumores malignos que pueden afectar a la región periocular. En esta sección describiremos los aspectos más importantes del diagnóstico y tratamiento de estas lesiones malignas.

¿Qué tumores se pueden presentar en los párpados?

Carcinoma basocelular nodular en p†rpado inferior (2)

Carcinoma basocelular nodular en párpado inferior

El carcinoma basocelular es con mucha diferencia el tumor más frecuente a nivel palpebral y es también el cáncer más frecuente a nivel global en personas de raza blanca. Tiene una relación directa con la exposición solar y suele presentarse en personas mayores de 40 años. La piel clara es un factor de riesgo muy claro, mientras que es prácticamente inexistente en personas de raza negra. La mortalidad por carcinoma basocelular es extremadamente baja ya que tiene un comportamiento relativamente ‘benigno’.

Es un cáncer que no se disemina (existen excepciones) y sólo produce invasión a nivel local. Sin embargo, la destrucción local que provoca puede ser importante en estructuras tan delicadas e importantes como los párpados. La localización más frecuente es el párpado inferior, seguido por el canto interno y el párpado superior.       El carcinoma escamoso es el segundo cáncer en frecuencia a nivel palpebral. Se relaciona también con la exposición solar y es más frecuente en personas de piel clara. Se trata de un tumor más invasivo que el basocelular, ya que provoca mayor destrucción de tejidos, y puede diseminarse para producir metástasis.

Carcinoma basocelular infiltrante en párpado inferior. Véase su aspecto infiltrativo y bordes poco definidos

Carcinoma basocelular infiltrante en párpado inferior. Véase su aspecto infiltrativo y bordes poco definidos

También puede diseminarse por vía perineural; es decir, puede invadir un nervio y seguir su trayecto hacia la órbita o la cavidad craneal. El tercer tumor en frecuencia en nuestro medio es el carcinoma sebáceo. Históricamente estos tumores han sido mal diagnosticados o diagnosticados tarde, ya que tienen la característica de presentarse como lesiones recurrentes tipo orzuelo o chalazion. También pueden presentarse como blefaroconjuntivitis crónicas unilaterales que no mejoran con tratamiento. Hoy en día, los oftalmólogos y los patólogos conocen mejor este tumor, pero aun así es muy frecuente que este tumor se diagnostique de forma tardía. El carcinoma sebáceo tiene una alta tendencia a invadir localmente y a metastatizar. Por desgracia, el diagnóstico tardío de estos tumores conlleva una clara disminución en la tasa de supervivencia, y así ha sido demostrado en estudios. Tiene además una alta tendencia a extenderse superficialmente por la conjuntiva. A esta forma de diseminación se le denomina invasión pagetoide. Existen muchos otros tumores que pueden afectar a la región periocular con menor frecuencia. Entre ellos el melanoma, el carcinoma de células de Merkel, los sarcomas, los linfomas,etc….

¿Cómo se tratan los tumores palpebrales?

En general, con cirugía, ya que la eliminación completa de un tumor localizado es curativa. En casos avanzados puede ser necesaria la combinación con otros tratamientos. En casos de carcinomas basocelulares o escamosos pequeños, en ocasiones podemos tratarlos sin cirugía mediante la aplicación de crioterapia o cremas especiales. Dada la complejidad anatómica de los párpados y su importante función de protección ocular, es fundamental que el tratamiento sea realizado por un especialista en cirugía oculoplástica. En casos complejos, podemos requerir la colaboración de un dermatólogo especializado en cirugía de Mohs, que nos asegura una eliminación completa de tumores difíciles con la máxima preservación de tejido sano. El primer objetivo de la cirugía es la eliminación completa del tumor sacrificando el menor tejido posible del párpado. El segundo objetivo es asegurar que el párpado tendrá una función y cosmética adecuadas tras la cirugía. Ésto se consigue mediante técnicas muy específicas que requieren un amplio conocimiento de la anatomía periocular. Incluso en casos donde debemos resecar la práctica totalidad del párpado, es posible conseguir un resultado estético y funcional muy aceptable.

Antes y después de tratamiento de carcinoma basocelular con crioterapia sin cirugía.

Paciente con carcinoma basocelular en párpado inferior tratado con crioterapia (frío), sin cirugía. Aspecto antes y después del tratamiento.